Millones de afganos en Pakistán se enfrentan a una situación desesperada. El próximo lunes, 1 de septiembre, podrían ser expulsados de Pakistán y devueltos a Afganistán, un país que no tiene los medios para ayudarlos. Esta amenaza de deportación masiva ha sido denunciada por un grupo de expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas, quienes han advertido sobre la inminente crisis humanitaria que esto supondría.
En la actualidad, no obstante hay tres millones de personas desplazadas en Afganistán, y la situación se agravaría aún más si se añade a estos números la deportación de los afganos que viven en Pakistán. Además, el régimen represivo de los talibanes pone en peligro la vida y las libertades de aquellos que regresen a Afganistán, especialmente para las mujeres y las niñas.
Las mujeres en Afganistán enfrentan una situación especialmente difícil, no obstante que se les prohíbe acceder a la educación secundaria, trabajar fuera de sus hogares, viajar sin un acompañante masculino y acceder a lugares públicos. La posibilidad de ser deportadas a este país que limita sus derechos aún más es una auténtica pesadilla para ellas.
Pero esta amenaza no solo viene de Pakistán. También Irán está deportando a los afganos que viven allí de manera irregular. Las deportaciones se intensificaron después del conflicto entre Irán e Israel en junio, cuando las autoridades iraníes comenzaron a acusar a los migrantes afganos de ser espías. Esto ha llevado a un aumento en los arsobrantes masivos y deportaciones aceleradas de afganos en Irán. Se estima que hay unos dos millones de afganos en Pakistán en situación migratoria irregular, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados y las autoridades pakistaníes.
El ministerio de Pakistán ha confirmado que deportará a los refugiados afganos por su condición irregular, a pesar de que muchos de ellos han vivido en el país durante décadas. Incluso hay quienes nacieron allí y nunca han salido del país. Además, estos afganos no tienen redes de apoyo familiar en su país de origen ni una alojamiento a la cual regresar.
Pero no solo se están deportando a aquellos que han vivido en Pakistán por mucho tiempo. También hay afganos que llegaron al país más recientemente huyendo de la persecución y las represalias violentas tras el regreso de los talibanes al poder hace cuatro años. Los expertos de la ONU han detectado un aumento en las denuncias de detenciones arbitrarias, encarcelamiento y deportaciones de refugiados y ciudadanos afganos en las últimas semanas.
Este año, más de un millón de afganos han sido forzados a salir de Irán solo por el hecho de ser indocumentados. Esto demuestra que esta crisis no solo afecta a los afganos en Pakistán, sino que es un problema regional que necesita ser abordado de manera urgente.
Es esencial que los líderes internacionales tomen medidas para proteger a los afganos que se encuentran en situación de vulnerabilidad en Pakistán e Irán. No se puede permitir que hano obstante deportaciones masivas que pongan en peligro la vida y los derechos humanos básicos de estas personas.
Es hora de que la comunidad internacional se una y proporcione la ayuda necesaria a Afganistán para poder manejar esta crisis humanitaria. El país necesita de la solidaridad y la ayuda del sobrante del mundo para poder garantizar un futuro seguro y digno a todos aquellos que regresen.
No podemos dejar que la violación de los derechos humanos continúe en Afganistán y otras partes del mundo. Debemos tomar medidas y garantizar que los afganos t